4.7.14

Toda galaxia tiene agujeros negros

Dime a que vienen esos ojitos brillantes. Porque caminas como si se te desplomara el alma en cada paso, y porque ya no miras ni sonríes, de esa forma con la que corroboraba que todo iba bien. 
Que le han pasado a tus manos, que apretabas con fuerza en cada cruce, intentando agarrar algo, que ahora veo que escapo, por mucha resistencia que pusiste. 
Siéntete, y ahora dime. ¿Qué ha sido de esas ganas de comerse el mundo? De impresionar a la población en cada paso, de ese sueño, de todas esas manías de las que te enorgullecías y ahora muestras con vergüenza. 
Que habrá sido de ese amuleto tuyo que siempre llevabas colgado de tu muñeca izquierda, cuantas veces te has perdido, sin ni si quiera haber encontrado el camino de vuelta. 
Echo de menos a ese crío atrapado en cuerpo de "rallado" y toda esas cosas que solíamos hacer, cuando estabas, aunque ahora estés... Ambos sabemos que jamás volverás. 
No te caigas, que no te tiren. 
Y mira un poco por ti, que se que no lo haces desde que te fuiste, aunque hayas vuelto y te hayas dejado la alegría el cuerpo y el alma, en otra parte. 
Espero que recibas este mensaje, porque es de vital importancia. Ojalá estas letras puedas leerlas antes de que se las trague ese agujero negro, en el que te encontré, cuando llamaste jurando que estabas ciego. Y en realidad tan sólo estabas jodido. 
Por favor, no dejes que te coma la oscuridad, deja de ponerme excusas a tus ojos caídos, y a esa delgada cara por no haber comido en días. 
Esto no lo olvides, que si ellos dicen que no vales es porque aún no has sacado todo el brillo del diamante que tienes dentro, mantén a esa piedra, bien sujeta, y dispara contra mi todo el dolor que tienes, mírame y sonríe, porque al fin y al cabo lo único que te puede sacar a flote es la alegría. 
Diles que se jodan a todos aquellos que derrumben tu confianza. Aunque ya haya caído, eso fue lo mejor que tuviste. 

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